El sector de distribución de materiales para la construcción es un sector complejo en constante evolución que soporta una gran competencia incluidas las empresas fabricantes.
La oferta de productos es amplísima lo que requiere medios eficaces que ayuden a controlar los costes y asegurar los mejores márgenes posibles.
Hay clientes que dejan la mercancía en reserva o en depósito en los almacenes del distribuidor, bien por interés propio, bien porque interese ofrecer este servicio para fidelizarlo, hay otros para los que la entrega se realiza directamente desde el fabricante para rentabilizar la logística de distribución, todo ello justifica medios adecuados que aseguren el beneficio de las operaciones.
Los dilatados periodos de cobro provocan tensiones de tesorería, al ser una de las principales preocupaciones del sector, se justifica disponer de medios para planificar y optimizar la gestión de cobros y pagos.
En momentos de inestabilidad del sector, los periodos de rotación de stock aumentan, el cliente dilata tiempos de entrega, programa de forma muy conservadora las cantidades a recibir, se requiere competir de la forma más eficiente posible.